Origen

Se remonta a 1784 y al inventor y diplomatico   Benjamin Franklin.  Por esa época era embajador de Estados Unidos en Francia y  decidió enviar una carta al diario Le Journal de París, en la que proponía algunas medidas para el ahorro energético. Estas medidas fueron: imponer unos impuestos a las personas cuyas contraventanas impidiesen la entrada de luz a sus habitaciones, regular el consumo de cera y velas, y hacer repicar las campanas de la iglesia al amanecer para que todo el mundo se levantase a la misma hora, que bueno que ahora no es asi. Las medidas del embajador no se tomaron muy en serio, pero mas adelante, fueron retomándose y evolucionando hasta llegar a la conclusión de que lo más conveniente era el cambio de hora y el ajuste de las actividades de los trabajadores y estudiantes tambien para aprovechar y optimizar el recurso de luz natural.

Historia

  • La primera vez que se aplicó fue durante la I Guerra Mundial. Luego se dejó a un lado, reanudando su uso en 1973, a partir de la Crisis del Petróleo.
  • El motivo de tener dos horarios diferentes no es otro que el ahorro de energía, haciendo menos uso de la electricidad y aprovechando al máximo la luz solar. Estos dos horarios están configurados de la siguiente manera:
  • Horario de Verano: El cambio se lleva a cabo el último domingo del mes de Marzo. Se adelantan una hora los relojes, por lo que las 2:00 am, pasa a ser las 3:00 am.
  • Horario de Invierno: El cambio se lleva a cabo el último domingo del mes de Octubre. Se atrasarán una hora los relojes, por lo que a las 3:00 am, serán las 2:00 am.

Generalidades

El Daylight Saving Time (DST) o el cambio del horario de verano al de invierno (y viceversa) es una convención por la que se adelantan los relojes una hora en primavera para aprovechar más la luz del día. En otoño, vuelven a atrasarse, para regresar al que sería su estado “estándar”. Pero no todos los estados siguen esta convención. Algunos han pasado por el DST, pero han dejado de hacerlo, mientras que otros nunca lo han utilizado.

En Europa, cambiar de horario en primavera y en otoño es ya costumbre, excepto en Bielorrusia y la parte europea de Rusia. En América del norte, cambian la hora en Estados Unidos, Canadá y México, salvo algunas zonas. Es, concretamente, el caso de Arizona y Hawaii, en Estados Unidos; Sonora, en México; y Saskatchewan, en Canadá.

Por ejemplo, en Rusia, el horario de verano fue introducido por primera vez en 1917 por el gobierno provisional y se abandonó por decreto del gobierno soviético cinco meses después. Fue reintroducido en abril de 1981 hasta que en 2011, el por entonces presidente Dmitry Medvedev anunció su cancelación. En la campaña de 2012 Vladimir Putin habló de volver al horario de verano, si bien finalmente decidió no ponerlo en marcha.

En Asia, China experimentó con el UTC desde 1986, pero lo abandonó en 1992. Malasia, lo usaba desde 1933, pero dejó de hacerlo en 1981. Corea del Sur lo utilizó en dos periodos, 1955–1960 y 1987-1988. Turquía, Irak y Azebaiyán también cambian de horario. En Oriente Próximo, lo mismo ocurre con Israel, Palestina, Siria, Líbano y Jordania.

En África, Libia, Namibia y Marruecos, así como parte del Sáhara Occidental observan el UTC. La mayor parte del continente nunca lo ha utilizado. En Australia, el Territorio de la Capital Australiana y los estados de Nueva Gales del Sur, Victoria, Tasmania y Australia Meridional –en total menos de la mitad de la superficie del país– sí cambian de hora. En Oceanía, también en Nueva Zelanda y en Papúa Nueva Guinea cambian el reloj.